Los dos principales tipos de tokenización de pagos son la tokenización PCI, que protege los datos de la tarjeta dentro del entorno del comercio, y la tokenización de red (Network Tokens), que sustituye el número real de la tarjeta (PAN) por un identificador seguro durante todo el proceso de autorización.
La tokenización en billeteras digitales (como Apple Pay, Google Pay o Samsung Pay) es un caso específico de tokenización de red.
Sus principales aplicaciones incluyen los pagos móviles, el checkout con un solo clic y los pagos recurrentes, como las suscripciones.
En 2025, las transacciones tokenizadas procesadas por Checkout.com registraron hasta 10,3 puntos porcentuales más de autorización frente a las realizadas con tarjetas no tokenizadas.
Además de reforzar la seguridad, la tokenización permite ofrecer una experiencia de pago más rápida y fluida, aumentando las probabilidades de que una transacción sea aprobada al primer intento. El tipo de token utilizado dependerá de las necesidades de cada negocio, pero su objetivo siempre es el mismo: proteger los datos de pago del cliente frente a robos o usos indebidos durante todo el recorrido de la transacción.
En algunos mercados, la tokenización es también una herramienta clave para cumplir con las normativas locales y con los requisitos del estándar PCI DSS, ya que reduce la exposición de información sensible de las tarjetas.
Desde una perspectiva de negocio, los beneficios son igualmente relevantes. En 2025, Checkout.com observó una mejora global de hasta 10,3 puntos porcentuales en las tasas de aprobación de pagos tokenizados frente a los no tokenizados, lo que se tradujo en un incremento del 7,2 % en los ingresos brutos capturados, gracias a una mayor aceptación de pagos y a una reducción de los contracargos relacionados con fraude.
Tokenización de red: hasta 10,3 puntos porcentuales más de autorizaciones.
Cada vez que un cliente realiza un pago con tarjeta, la información viaja entre distintos participantes del ecosistema de pagos. Si esos datos fueran interceptados, un atacante podría acceder a información confidencial como el número de la tarjeta.
Para evitarlo, se utiliza la tokenización, un proceso que reemplaza el número de tarjeta (PAN), el CVV y la fecha de caducidad por un identificador único llamado token.
Ese token no contiene información útil fuera del contexto de la transacción y no puede asociarse directamente con la cuenta bancaria del cliente. Es generado de forma segura por un proveedor de tokenización cada vez que se necesita.
El token se crea en el momento en que es necesario y actúa como sustituto del número real de la tarjeta. De esta forma, el comercio nunca necesita almacenar ni transmitir los datos sensibles del cliente, ya que la operación se realiza utilizando el token, reduciendo significativamente el alcance de PCI DSS.
El proceso, de forma simplificada, es el siguiente:
Aunque actualmente no todos los pagos online están tokenizados, Visa y Mastercard han anunciado su objetivo de que el 100 % de las transacciones de comercio electrónico en sus redes utilicen tokens antes de 2030, reforzando así la seguridad y el rendimiento de los pagos digitales.
La tokenización resulta especialmente valiosa para negocios con pagos recurrentes, modelos de suscripción y comercios electrónicos que buscan reducir la fricción durante el proceso de compra.
Es importante distinguir ambos conceptos.
La tokenización de pagos consiste en sustituir los datos sensibles de una tarjeta por un identificador seguro para proteger las transacciones.
Por otro lado, la tokenización en blockchain hace referencia a convertir la propiedad de un activo o derecho en un token registrado sobre una cadena de bloques.
En este documento nos referimos exclusivamente a la tokenización aplicada a los pagos electrónicos.
Existen distintos tipos de tokenización de pagos, clasificados según cómo y dónde se utilizan los tokens.
Por ejemplo, la tokenización de tarjetas es el término general que describe el proceso de sustituir el número real de la tarjeta (PAN) por un token. Aunque a veces se habla de "tokenización de tarjetas de crédito", este proceso también se aplica a las tarjetas de débito.
También conocida como tokenización propietaria o Vault Tokenization, este modelo consiste en que un proveedor de pagos reemplaza el PAN por un token y almacena los datos originales de la tarjeta en una bóveda segura (token vault).
Dependiendo de quién gestione el token, este puede recibir distintos nombres, como:
En este modelo, es la propia red de tarjetas (Visa, Mastercard, American Express, etc.) la que genera un token que representa la cuenta de pago del cliente.
Estos Network Tokens, definidos bajo el estándar EMV Payment Tokenisation Specification, están asociados a un contexto de uso específico, por ejemplo:
Al estar vinculados a un único entorno, ofrecen un mayor nivel de seguridad y rendimiento durante todo el proceso de pago.
La tokenización PCI tiene como objetivo proteger los datos de las tarjetas almacenados por comercios, proveedores de pago y otros participantes del ecosistema.
Estos tokens se utilizan principalmente dentro del entorno del comercio para hacer referencia a tarjetas almacenadas sin exponer los datos originales.
Como normalmente son emitidos por un PSP, un gateway o un adquirente concreto, no suelen ser portables entre distintos proveedores de pago.
Ambos modelos ayudan a reducir el riesgo asociado al almacenamiento de datos sensibles y facilitan el cumplimiento de PCI DSS, pero existen diferencias fundamentales.
En la práctica, ambos modelos suelen complementarse. Es habitual que un token PCI apunte a un Network Token, permitiendo aprovechar las ventajas de ambos sistemas.
La tokenización utilizada por Apple Pay, Google Pay o Samsung Pay es un tipo específico de Network Tokenization.
Cuando un usuario añade su tarjeta a una billetera digital, el número real de la tarjeta (FPAN - Funding Primary Account Number) nunca se utiliza directamente para realizar pagos.
En su lugar, la red de tarjetas genera un DPAN (Device Primary Account Number), un identificador exclusivo para ese dispositivo o billetera digital.
Este token se almacena de forma segura dentro del dispositivo (por ejemplo, en el Secure Element o en un Trusted Execution Environment) y será el único dato utilizado cada vez que el usuario realice un pago.
De esta forma, el comercio nunca recibe los datos reales de la tarjeta.
Una nueva evolución de los Network Tokens son los llamados Agentic Tokens, diseñados para permitir que agentes de inteligencia artificial realicen compras en nombre del usuario bajo unas reglas previamente definidas.
Visa los describe como tokens específicos para agentes, que permiten a sistemas de IA realizar pagos de forma segura dentro de Visa Intelligent Commerce.
Por su parte, Mastercard los define como credenciales criptográficas seguras que protegen los datos de pago, mejoran las tasas de autorización y permiten establecer controles específicos para cada transacción, garantizando además su trazabilidad y autenticidad.
La tokenización permite ofrecer experiencias de pago más rápidas y seguras, como el One-Click Checkout, además de mejorar el rendimiento de las autorizaciones y reducir los pagos rechazados por falsos positivos de fraude.
Los principales beneficios son:
Los datos reales de la tarjeta permanecen protegidos y se reduce significativamente la exposición del PAN durante las transacciones.
En el caso de las billeteras digitales, esta protección se complementa con mecanismos como la autenticación biométrica del dispositivo.
Si un atacante obtiene un token, este tiene un valor muy limitado, ya que únicamente funciona dentro del entorno para el que fue emitido.
Los Network Tokens ayudan a los emisores a identificar con mayor precisión las transacciones legítimas.
Además, se actualizan automáticamente cuando una tarjeta caduca o es reemplazada, reduciendo rechazos innecesarios.
En 2025, Checkout.com registró una mejora de hasta 10,3 puntos porcentuales en las tasas de autorización de pagos tokenizados frente a pagos tradicionales.
Al disponer de información más consistente sobre el pago, emisores y proveedores pueden distinguir mejor entre operaciones legítimas y potencialmente fraudulentas, reduciendo los falsos positivos.
La tokenización disminuye la cantidad de datos sensibles que un comercio necesita almacenar o procesar, simplificando el cumplimiento de PCI DSS y reduciendo la responsabilidad sobre la gestión de información financiera.
La tokenización hace posible funcionalidades como:
Todo ello reduce la fricción durante el proceso de compra.
Al ocultar el PAN y dificultar el robo de credenciales, los Network Tokens reducen significativamente el fraude.
En 2025, Checkout.com observó una reducción del 49 % en los contracargos relacionados con fraude gracias al uso de Network Tokens.
Cualquier empresa que procese pagos online puede beneficiarse de la tokenización. Entre sus principales ventajas se encuentran una mayor tasa de autorización, una mejor protección de los datos de pago y una reducción del fraude.
Además, para los comercios que buscan reducir el alcance de su cumplimiento de PCI DSS (SAQ-A), la tokenización permite evitar el almacenamiento y tratamiento directo de los datos sensibles de las tarjetas.
Los comercios electrónicos utilizan la tokenización para almacenar de forma segura las credenciales de pago de sus clientes.
Esto permite ofrecer una experiencia de compra mucho más rápida a los clientes recurrentes, reduciendo la fricción durante el checkout y disminuyendo el abandono del carrito.
Gracias a las credenciales tokenizadas, los comercios pueden ofrecer funcionalidades como el One-Click Checkout, permitiendo que el cliente complete una compra sin volver a introducir los datos de su tarjeta.
Incluso si el cliente compra por primera vez en una tienda determinada, soluciones como Remember Me de Checkout.com permiten reconocer sus credenciales de pago de forma segura entre todos los comercios de nuestra red, eliminando la necesidad de volver a introducir la información en cada compra.
Empresas de streaming, software, servicios digitales y cualquier modelo basado en suscripciones obtienen grandes beneficios de la tokenización, especialmente mediante Network Tokens.
Estos tokens mantienen actualizadas automáticamente las credenciales de pago cuando una tarjeta caduca, se reemplaza o se pierde, reduciendo significativamente los pagos rechazados por tarjetas desactualizadas.
Además, facilitan la gestión del ciclo de vida de las credenciales (Credential Lifecycle Management), garantizando la continuidad de los pagos recurrentes y evitando que el cliente tenga que actualizar manualmente su información de pago.
El resultado es una reducción de las interrupciones en los cobros, menos cancelaciones involuntarias y una menor tasa de abandono (churn).
En plataformas digitales y marketplaces, donde intervienen múltiples vendedores y proveedores, la gestión de pagos resulta mucho más compleja.
La tokenización permite que diferentes vendedores puedan utilizar la misma credencial de pago del comprador sin necesidad de almacenar ni exponer el número real de la tarjeta.
Esto mejora la seguridad de todo el ecosistema y facilita una experiencia de pago consistente entre aplicaciones, sitios web y billeteras digitales, fortaleciendo la confianza tanto de compradores como de vendedores.
Los negocios que cuentan con programas de fidelización pueden vincular una credencial de pago tokenizada al perfil del cliente sin almacenar los datos reales de su tarjeta.
De este modo, puntos, descuentos o recompensas pueden aplicarse automáticamente cada vez que el cliente realiza una compra.
En el caso de los Network Tokens, identificadores como el Payment Account Reference (PAR) permiten reconocer la misma cuenta de pago incluso cuando el cliente utiliza distintos canales, billeteras digitales o recibe una nueva tarjeta.
Esto ayuda a ofrecer una experiencia de fidelización mucho más consistente y personalizada, especialmente en sectores altamente competitivos como moda, alimentación, belleza o bienestar.
Como proveedor de pagos con licencia completa, Checkout.com puede emitir tokens PCI y solicitar Network Tokens directamente a redes como Visa y Mastercard en nombre del comercio.
Los clientes pueden elegir entre dos modelos:
Además, mediante nuestra Forward API, los comercios pueden transportar credenciales de pago y tokens entre distintos proveedores, ofreciendo la máxima flexibilidad para arquitecturas multi-PSP.
Los comercios que utilizan Intelligent Acceptance pueden beneficiarse de todas las ventajas de los Network Tokens sin necesidad de realizar integraciones adicionales.
La solución combina Machine Learning e inteligencia artificial para decidir, en tiempo real y para cada transacción, cuál es la mejor credencial de pago que debe utilizarse:
El sistema también verifica si el emisor admite Network Tokens y optimiza automáticamente cada autorización en función del rendimiento esperado y del coste asociado.
Gracias a esta optimización dinámica, los comercios pueden aumentar la tasa de aceptación sin modificar su integración.
Los datos de Checkout.com muestran que el uso de Network Tokens, de forma independiente o a través de Intelligent Acceptance, puede generar hasta un 3 % de mejora media en las tasas de aceptación para transacciones procesadas con Visa y Mastercard.
Además de incrementar las autorizaciones, los Network Tokens ayudan a reducir costes operativos, minimizar el fraude y maximizar el rendimiento global de los pagos.
